Podrá invertir entre 0%-100% de su patrimonio en IIC financieras (activo apto), armonizadas o no (máx. 30% no armonizadas), pertenecientes o no al grupo de la Gestora. Al menos el 75% de la exposición total se invertirá en empresas relacionadas con la ingeniería y el desarrollo de infraestructuras en los ámbitos de energía, transporte, medioambiente, telecomunicaciones y datos, así como en empresas de sectores relacionados con el desarrollo de infraestructuras y con la tecnología asociada a los mismos.
Invertirá más del 75% de la exposición total en renta variable de cualquier tipo de capitalización bursátil y el resto de la exposición total del fondo se invertirá, directa o indirectamente, en renta fija pública y/o privada (incluyendo depósitos e instrumentos del mercado monetario cotizados o no que sean líquidos) sin predeterminación en cuanto a la calidad crediticia (pudiendo tener hasta un 25% de la exposición total en baja calidad crediticia).
La duración de la cartera de renta fija será de 0 a 5 años.
Se invertirá en mercados/emisores OCDE y hasta 20% en países emergentes. Se podrá invertir en bonos convertibles no contingentes (se emiten normalmente a perpetuidad con opciones de recompra para el emisor que suponen la conversión en acciones) hasta un 10% conjunto de la exposición total. Exposición divisa: 0%-100%.
La inversión en activos de baja capitalización y baja calificación crediticia puede influir negativamente en la liquidez del fondo. Se podrá invertir más del 35% del patrimonio en valores emitidos o avalados por un Estado de la UE, una Comunidad Autónoma, una Entidad Local, los Organismos Internacionales de los que España sea miembro y Estados con solvencia no inferior a la de España.
La IIC diversifica las inversiones en los activos mencionados anteriormente en, al menos, seis emisiones diferentes. La inversión en valores de una misma emisión no supera el 30% del activo de la IIC. Se podrá operar con derivados negociados en mercados organizados de derivados con la finalidad de cobertura y de inversión y no negociados en mercados organizados de derivados con la finalidad de cobertura y de inversión. Esta operativa comporta riesgos por la posibilidad de que la cobertura no sea perfecta, por el apalancamiento que conllevan y por la inexistencia de una cámara de compensación.
El grado máximo de exposición al riesgo de mercado a través de instrumentos financieros derivados es el importe del patrimonio neto. Se podrá invertir hasta un máximo conjunto del 10% del patrimonio en activos que podrían introducir un mayor riesgo que el resto de las inversiones como consecuencia de sus características, entre otras, de liquidez, tipo de emisor o grado de protección al inversor.